La vuelta al colegio siempre va unida a la palabra ADAPTACIÓN: adaptación a la nueva rutina y no solo del niñ@, sino también de la familia en su conjunto; adaptación a un nuevo ciclo educativo, al nuev@ profesorado, a nuevas amistades, a adquirir nuevos aprendizajes, etc.
El cambio siempre es la constante en el mes de septiembre, tanto para los hij@s como para sus padres. Pero sin duda alguna este año es diferente; tenemos que hacer todo el proceso propio de cursos pasados, junto con una nueva variable: el coronavirus y las consecuencias que a nivel sanitario, social y educativo le acompañan.

La incertidumbre por ver cómo la vuelta a las aulas se irá dando es lo que más preocupa a padres y madres. No solo porque hay temor a contagios, o a qué soluciones se les proporcionarían a las familias en caso de que este de curso académico tenga que interrumpirse: ¿cómo trabajar y atender a mis hijo@s desde casa? (si previamente a la pandemia eran incompatible vida laboral y familiar, con esta situación se agrava aun más), sino también a cómo afrontarán nuestros hij@s este panorama de duda y cambio tras seis meses de parón escolar.

Como sociedad avanzada, son incuestionables los BENEFICIOS que aportan los CENTROS EDUCATIVOS a los hij@s:

–  La socialización con sus iguales y sus profesores es necesaria para sus desarrollo emocional: saber relacionarse de forma positiva.
El rol de los compañeros y el de los docentes son distinto al emanado por el propio ámbito familiar. Siendo éstos fundamentales para una convivencia en sociedad.

–  La adquisición de nuevos aprendizajes a nivel curricular, que no son otros que los equivalentes a las diferentes áreas de desarrollo del niño: cognitivo, emocional, comunicativo y motor.

–  El sentido del compañerismo y de la amistad hacen que se refuercen en el niñ@ los valores de unión, colaboración, comprensión y disfrute.

–  Asumir las responsabilidades en sus rutinas, tales como la realización de deberes y tiempo de ocio. Gracias a ello, serán adult@s autónomos que sabrán encontrar el equilibrio entre responsabilidad y disfrute del descanso.

Pero aun conociendo estos beneficios y sabiendo la necesidad que tienen los niñ@s de asistir a los centros educativos, la incertidumbre y miedo están presentes, e inclusive éstos últimos pueden  tomar mayor protagonismo. Ante ello, una acción positiva sería que los padres y madres toméis el valor y la fortaleza para gestionar esta situación.

El adulto es el que guía, el que facilita, el que da seguridad, el que apoya, el que tranquiliza.

Por tanto, padres y madres seréis, una vez más, el reflejo en vuestro hij@.

ACTITUDES que pueden AYUDAR a vuestros hijos a su incorporación al colegio:

  • Crear la ilusión en el niñ@, propia de cada inicio de curso, para el reencuentro con sus amigos y la vida en el entorno escolar: nombres de los compañeros, juegos, horarios, preparación de material, etc.
  • Hablar e informar sobre la situación, siempre considerando las edades del niñ@. Lo importante es tratar el tema del coronavirus con naturalidad, pues ya está instalodo en nuestras vidas, y no convertirlo en tabú.
    Es importante que cuando tratemos el tema con nuestros hijos, lo hagamos con serenidad y seguridad. Los niños perciben nuestros estados emocionales a través de nuestra voz, la forma de expresarnos o nuestra expresión facial.
  • Facilitar que se relacionen de forma responsable y cuidadosa dentro del aula, siguiendo las medidas de seguridad e higiene establecidas.
    Le hablaremos de cómo será la vuelta al colegio con el uso de mascarillas y el correcto lavado de manos. De esta manera intentaremos darle normalidad a la situación nueva que se dará en clase.
  • Vivir el presente: en el aquí y ahora.
    Esta manera de afrontar la situación quizás sea la tarea más compleja. Pero realmente es la que puede resultar más positiva y beneficiosa, tanto para el bienestar de los hij@s como para la familia en su conjunto.
    El caos y la desinformación producen frustración e impotencia. Pero la actitud con la que afrontemos esta situación de desconcierto dependerá de nosotros, los adultos.
    La actitud es clave para seguir caminando.

Atear os acompaña en el crecimiento de vuestro hijo a través de nuestro servicio de Asesoramiento y Coaching Familiar.