Es un término que traducido significa “tiempo de estar boca abajo”.

Dicho término está últimamente muy de moda, pero no es otra cosa que desde el ámbito de Estimulación Temprana venimos recomendando a las familias que tienen recién nacidos: facilitar experiencias de juego estando boca abajo, sobre su vientre. Será solo a partir de ello que el pequeñ@ vaya logrando la fuerza que su musculatura necesita para ir adquiriendo progresivamente los hitos del desarrollo motor grueso previo a la marcha: control de cabeza, volteo, pivoteo, reptación, sedestación y gateo.

Obviamente, las destrezas que el pequeñ@ obtendrá con la adquisición de los hitos mencionados influirán en la adquisición de habilidades correspondientes a las otras áreas del desarrollo. Por ejemplo, girar la cabeza ante un sonido, o sostener un juguete con ambas manos para poder manipularlo y explorarlo.

¿Por qué es necesario el tiempo de juego en suelo desde boca abajo (Tummy Time)?

Desde los primeros meses el bebé necesita aprender a mantener su cabeza, pues sin este hito (deberá alcanzarlo alrededor de los 3 meses de edad) no logrará ir avanzando en su desarrollo: si no mantiene la cabeza, no podrá dirigir su atención a los estímulos, y aún menos acercarse a ellos.

La rutina de juego en suelo boca abajo debe acompañar al niñ@ hasta que alcance el hito de andar de forma autónoma.

“A mayor tiempo en suelo, mejor será su desarrollo psicomotor: equilibrio, coordinación, lateralidad…”

¿Por qué a algunos bebés no les gusta estar boca abajo?

Es posible que en un primer momento al bebé no le resulte de interés y en muchos casos aparezca su disconformidad a estar en esta posición, pues ello le requiere un esfuerzo. Esfuerzo que es necesario para un desarrollo óptimo.

Ahora bien, no debemos confundir esfuerzo con pasarlo mal, y justo esto depende de vosotros, papás y mamás. 

Se trata de que acompañéis a vuestro pequeñ@, que se lo pongáis fácil, que le ayudéis a través de rutinas de juego, espacio y momento adecuado.

¿Qué necesita el pequeñ@ para disfrutar con el Tummy Time?
1. La compañía de su figura de apego (mamá/papá) en una rutina de juego

Dedicarle tiempo de juego; para él sois sus referentes y guías.

Durante las primeras semanas del bebé es recomendable empezar colocándole sobre tu pecho, de tal manera que puedas verle la cara mientras le hablas y cantas. El sentir tus latidos y tu olor le dará seguridad para estar boca abajo.

Más adelante, cuando haya adquirido cierto control de su cabeza, iniciar el tummy time con una temperatura y superficie confortable, por ejemplo: sobre colchoneta, alfombra de goma EVA, o manta estimuladora.

Es FUNDAMENTAL que, aunque el bebé ya esté sobre superficie, el adulto le acompañe; deberá hacerlo tomando un juguete que sea del agrado del pequeñ@, e ir con motivándole a que mantenga su atención hacia éste.

De esta manera, su actitud será querer hacer seguimientos visuales, y con ello, estará activando su musculatura de cuello y tronco; tan necesario para alcanzar el control de cabeza y su giro.

“Del adulto depende que su bebé no aborrezca o rechace la rutina del juego en suelo”

2. Juguetes adecuados a su edad, que le resulten atractivos

Gracias a ello estarán motivados para mantenerse en esta posición.

En los primeros meses debes utilizar imágenes de colores blanco/negro/rojo, y juguetes de tacto y sonido suave.

Mas adelante, sobre los 4 meses, cuando su vista esté más madura, puedes introducir juguetes de muchos colores y brillos.

Sobre los 5 meses, cuando sus manos tienen algo de destreza (agarre), utiliza juguetes de varias formas.

Alrededor de los 6 meses, y si le has dado la oportunidad a que juegue en suelo y con tu compañía, notarás como ahora solo quiere estar en posición boca abajo y en un amplio periodo de tiempo. Pues gracias a su esfuerzo, está dándose cuenta de que cada vez tiene mayor dominio de su movimientos corporales. ¡Cuando alcance el gateo, no lograrás pararle!.

 “El juguete será el medio para que el bebé centre su atención y active su musculatura para ir tonificándola”.

 ¿Cuándo iniciar el Tummy Time?

Desde las primeras semanas puedes pasar ratitos con tu bebé sobre tu pecho, como ya he señalado, éste es el pre-paso para pasarle a superficie.

El momento oportuno del día será aquel en el que no esté recién comido, y sí descansado y receptivo a la interacción y al estímulo.

Nunca debes ponerle en la superficie si está llorando; abrázalo para transmitirle tranquilidad y seguridad.

¿Cuánto tiempo?

Cada niñ@ es único, no hay un tiempo determinado. Ya iréis identificando cuánto tiempo, vuestro bebé os lo irá mostrando con su actitud.

Los primeros días solo apoyará su tripita, pero a medida que pase periodos cortitos, irá adquiriendo fuerza y control de su cabeza, brazos, hombros…

Si sois constantes, notaréis pronto sus progresos.

Empieza por unos minutos al principio y luego aumenta gradualmente el tiempo.

¿Qué evitar?
  • No ponerle justo después de comer
  • Dejar el juguete y pretender que tu bebé interaccione solo
  • Utilizar “ayudas innecesarias” como cojines. ¿Cómo lograr que el pequeñ@ sostenga la cabeza con la fuerza de sus antebrazos, si el cojín es quien hace ese trabajo?. Si los primeros días le cuesta levantar la cabeza para separarla del suelo, ponle durante un par de días un rulo muy pequeño de unos 10 cm debajo de sus axilas (puedes utilizar un tope de puertas de tela para el frío, o bien enrollar una toalla) una vez pasada esa fase, retirar dicha ayuda.

Se trata de que disfrute ganando fuerza, y no limitarlo a que solo esté entretenido boca abajo.

¿Qué beneficios tiene la práctica del Tummy Time?
  1. Prevenir deformidades craneales como las plagiocefalias (aplastamiento de la cabeza como resultado de permanecer todo el rato en la misma posición, muy común en bebés que permanecen largo tiempo en hamacas).
  2. Alivio para los niñ@s que presentan tortícolis (cuello tenso y rígido); pues el movimiento que se produce mientras está interaccionando boca abajo, hará que libere tensión en la zona del cuello.
  3. Fortalecer y tonificar la musculatura  alrededor del cuello, tronco y extremidades inferiores, así como brazos, espalda y hombros.
  4. Ayuda a que el pequeñ@ desarrolle las habilidades propias de otras áreas del desarrollo: óculo-manual, orientación espacial…
  5. Refuerzo del apego y disfrute familiar. Tu bebé necesita interaccionar con sus progenitores para aprender a interaccionar con su entorno, y vosotros, papás/ mamás necesitáis pasar tiempo con vuestro hij@ para observarle y así ir conociéndole e ir identificando lo que necesita, o cómo es su ritmo evolutivo y qué es lo que le motiva.
  6. Le estás dando la oportunidad de que se mueva libremente, y con ello, a medida que crezca, tome independencia y autonomía en su entorno.

Atear os acompaña en el desarrollo íntegro de vuestro bebé, a través del servicio Estimulación Temprana.