Las mañanas pueden ser uno de los momentos más estresantes del día para las familias. Sin embargo, con una buena organización y rutina, es posible transformar las prisas y el estrés en tranquilidad y armonía. Pero también esta rutina es una oportunidad para que tu hij@ aprenda a implicarse en su autonomía, en la planificación del tiempo y en la responsabilidad de ser puntual.
Los pasos prácticos que a continuación te describo van a ayudar tanto a tus hij@s como a vosotros, los padres; porque esta rutina va contribuir a que ambos empecéis el día sin prisas ni agobios.
1. TODO EMPIEZA LA NOCHE ANTERIOR
PREPARA LA MOCHILA
- Una rutina matutina sin estrés comienza la noche anterior. Enséñale a tu hijo a ser responsable de sus pertenencias, asegurándose de que todos los libros, cuadernos y útiles estén en su mochila después de terminar los deberes. Esto no solo reducirá el caos matutino, sino que también fomentará la autonomía y la responsabilidad desde temprana edad.
- Incluye el juguete si es necesario. Si tu hij@ está en educación infantil y se le permite llevar algún juguete al colegio, este es el momento ideal para elegirlo y guardarlo en la mochila.
PREPARA LA ROPA
Deja lista la ropa que se pondrá al día siguiente. Si tu hijo ya puede elegir su ropa, permite que lo haga (darle a elegir entre 2 opciones). Esto no solo le ayuda a desarrollar su autonomía, sino que también le enseña a tomar decisiones. Si es más pequeño, involúcralo en el proceso; como llevar el pantalón a la silla sobre la cual pondrás su ropa para que esté lista a la mañana siguiente.
2. UN DESPRETAR TRANQUILO
ESTABLECE EL TIEMPO ADECUADO
La clave para que esta rutina se lleve a cabo está en partir de la determinación de los tiempos, es decir, es importante que entiendas que hay que levantar al niñ@ con un tiempo suficiente para que transcurra la rutina sin estrés.
A veces, pretendemos que el pequeñ@ se vista, se asea, o desayune, sin tener en cuenta que aun no tiene desarrollada la capacidad de la atención para finalizar una tarea, o para evitar distracciones….; todo ello lo aprenderá si los padres le dais la oportunidad de poner en práctica rutinas como la que te propongo.
También es importante tener presente que el estrés con el que el adulto amanezca, éste se traspasará al niñ@ de manera indirecta.
Por ejemplo, cuando decimos la frase: “venga hay que levantarse ya, que si no, vamos a llegar tarde”, o; “no tenemos tiempo para eso, nos van a cerrar la cancela del colegio..”
Cuando decidas a qué hora levantar a tu hij@, es fundamental que tengas en cuenta los tiempos de ellos, sus necesidades (a veces pueden ser un tiempo de juego, un tiempo para levantarse de la cama y ponerse en marcha,…) y posibles imprevistos (por ejemplo, que necesite hacer sus necesidades antes de salir de casa).
Es por eso que te recomiendo añadir 10 minutos extra de tiempo a la hora que tienes prevista levantarle.
DESPERTAR SUAVE Y PAUSADO
- El día debe comenzar de forma calmada.
Si tu hij@ está en etapa infantil, considera utilizar un peluche o muñeco que emita un sonido suave para despertarlo. Si en tu caso es de primaria puedes introducir un despertador con sonido agradable y tono bajito (por ejemplo, alarma de pájaros, olas del mar, alguna música instrumental…). - Dale tiempo para despertar: Tras sonar la alarma, si tu hijo lo necesita, déjale que permanezca unos minutos en la cama para que se despierte poco a poco, y así empiece su rutina matutina con autonomía.
Este tiempo de transición es crucial para evitar que se sienta agobiado o contagiado por posibles prisas del adulto.
Puedes aprovechar estos minutos para ir hablándole suavemente y motivarle a levantarse con frases cariñosas, o incluso contando un breve historia que te venga al momento, y que al escucharla tu hij@ se sienta identificado. Por ejemplo, “Raúl era un niño a quien le costaba levantarse, así que cada mañana su mamá le presentaba a doña pereza”…).
CREA UN AMBIENTE POSITIVO
«El adulto es el regulador emocional del niño a través de su comportamiento».
Por este motivo es fundamental que estés calmad@.
Siento decirte que si te muestras estresado, tu hijo lo percibirá y absorberá esa energía; lo que podría afectar negativamente su ánimo para el resto del día.
3.ESTABLECE UNA RUTINA MATUTINA
IR AL BAÑO, ASEARSE Y VESTIRSE
Una vez que el niñ@ se levante, guíale en la rutina de ir al baño, hacer sus necesidades, asearse y vestirse. Si aún necesita ayuda para realizar todas o alguna de las acciones, asegúrate de que participe activamente en el proceso.
No le vistas mientras está medio dormido en la cama, ya que esto retrasará su aprendizaje para vestirse solo, y también le limitará para involucrarse en la rutina de la mañana.
DESAYUNO SIN DISTRACCIONES
Durante el desayuno, evita las pantallas (ni televisión, ni móvil). El cerebro de un niñ@ no está preparado para hacer dos cosas a la vez, y las pantallas pueden distraerlo y dificultar que esté presente en el momento, y por lo tanto que desayune por si solo. Esta situación desembocaría en entrar en un bucle de estrés repitiéndole una y otra vez: «desayuna que no llegamos «, o que termines dándole tú mism@ el desayuno.
En lugar de encender la televisión, aprovecha para leer un cuento juntos o simplemente charlar
FRANJA DE TIEMPO DETERMINADO PARA DESAYUNAR
Se trata de establecer un tiempo específico para el desayuno e ir recordándole, si es necesario, los minutos que quedan para que termine. Por ejemplo, «Tenemos hasta las 8:30 para desayunar«.
Esto ayudará a evitar frases que generan estrés innecesario como: «¡Date prisa, que vamos a llegar tarde!».
El uso de un reloj de pared, o de arena, así como INFOGRAFIAS, son recursos estupendos para que el niñ@ vaya aprendiendo a gestionar sus tiempos.
POSIBLE TIEMPO DE JUEGO
Si tu hij@ es muy activo, permítele un breve tiempo de juego antes de salir para colegio. Esto satisface su necesidad de actividad física y mental y puede ser clave para que empiece el día de buen humor, así como su cerebro esté preparado para recibir los aprendizajes del aula.
4. ANTES DE SALIR DE CASA
LAVARSE LOS DIENTES Y MOCHILA LISTA
Asegúrate de que tu hij@ incluya la rutina de limpieza bucal cada mañana, así como tener la costumbre de introducir en su mochila la merienda para el recreo.
REVISA EL TIEMPO Y COMENTA
Para que el niñ@ vaya siendo consciente de los tiempos y tome responsabilidad de los mismos, revisad la hora juntos y comenta cómo vais. Por ejemplo, “nos queda solo 10 minutos para salir de casa, así que si aun no te has cepillado los dientes o has hecho pipi, ahora es el momento”.
Si todo ha salido bien, felicítale por su colaboración/ y su buen hacer. Si hubo algún retraso, aborda el tema de manera constructiva, sin regaños. Por ejemplo , «Hoy te has vestido muy bien: lo has hecho tu solit@, y a además sin distraerte, ¡eso está fenomenal!, pero podemos mejorar el momento de dejar de jugar.
Te ha costado dejar la pelota e ir a lavarte los dientes, entiendo que como te gusta tanto practicar los chutes a portería, pues te cuesta finalizar ese momento, y eso ha hecho que mamá (papá) que tenga que repetirte que es el momento de dejar de jugar e irnos.
Pero no te preocupes que mañana tenemos la oportunidad de mejorar en ello, mamá(papá) te va ayudar.
5. SAL DE CASA CON BUENA ENERGÍA
DE CAMINO AL COLE
Ya sea en coche o caminando, mantén un ambiente positivo. Puedes poner música en el coche y dejar que tu hijo elija la canción del día, o en su caso, alternar entre los hermanos para que cada uno elija en días diferentes.
FRASES POSITIVAS
Antes de entrar al colegio, anímale con frases positivas como: «hoy va a ser un gran día», «presta atención en clase para aprender», “te lo vas a pasar bien en el colegio con tus amigos”.
También frases que le den seguridad y le empodere: juega a que repita afirmaciones como : «Soy valios@ e inteligente».
Estas frases y afirmaciones pueden hacer maravillas en su estado de ánimo y confianza para afrontar el día.
6. UNA DESPEDIDA AMOROSA
Finalmente, despídete con un: «Que tengas un buen día», «Diviértete» y «Te quiero mucho».
Estas frases junto un abrazo cariñoso son infalibles para que tu hij@ afronte su día en el colegio de la mejor manera.
Con esta rutina, estarás proporcionando a tu hij@ un comienzo de día positivo y estructurado, lo que no solo reducirá el estrés matutino, sino que también le ayudará a desarrollar habilidades valiosas para la vida.
¡Ponla en práctica y verás la diferencia!
Con el fin de facilitarte la puesta en practica de esta rutina, puedes DESCARGARTE DE MANERA GRATUITA UN RECURSO en forma de infografias, acompañadas de una guía explicativa para que los padres la adaptéis a vuestras necesidades.
Disfruta de unas mañanas sin estrés, como otras familias de Atear ya lo están haciendo.
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